Cuando hablamos de higiene bucodental, siempre surge una duda en relación con los cepillos de dientes: ¿es mejor utilizar un cepillo manual o uno eléctrico? Pero lo cierto es que, si se mantiene la técnica correcta, ambos cumplen efectivamente con su función, si bien cada uno tiene características propias que los diferencian y hacen que unas personas opten por una opción u otra. Desde MEDICODENTAL SM te vamos a contar cuáles son para que puedas dar con el que mejor se adapte a tus necesidades.

Cepillo manual

Esta opción es la más clásica y económica. Con este tipo de cepillos, el usuario tiene un control total sobre la presión que ejerce sobre los dientes, el tiempo y la técnica de cepillado, por lo que requiere de mayor destreza para lograr una limpieza profunda.

Además, son muy ligeros y no requieren de cargas ni baterías, por lo que resultan muy fáciles de transportar y son la opción perfecta para llevar en viajes o comidas fuera de casa.

Cepillo eléctrico

Los cepillos eléctricos son más novedosos y realizan un movimiento automático del cabezal para facilitar la limpieza y acceder a ciertas zonas con mayor facilidad. Es por esto por lo que son la mejor opción para personas con dificultades en la destreza manual. Además, muchos tienen integrados temporizadores y sensores de presión para garantizar la máxima eficiencia y seguridad durante el cepillado y evitar desgastar el esmalte.

No obstante, estos cepillos requieren ser recargados enchufándose a la corriente o mediante pilas para funcionar correctamente, lo que puede dificultar su portabilidad en algunos casos.

Como ves, cada tipo de cepillo tiene sus pros y sus contras, pero, como hemos comentado antes, la clave para una limpieza efectiva está en la técnica de cepillado, por lo que optar por uno u otro dependerá de las preferencias y necesidades personales. No obstante, si necesitas asesoramiento para escoger el más adecuado para ti, puedes ponerte en contacto con nosotros y te ayudaremos a decidir.